Vivimos en una era de avances tecnológicos vertiginosos, donde la inteligencia artificial (IA) se destaca como protagonista. Sin embargo, en este fascinante escenario, se esconde una realidad sombría: la brecha artificial, la de género, persiste, arrojando a las mujeres a las sombras de la automatización.

No es simplemente una cuestión de cifras; es una experiencia marcada por el síndrome del impostor y la autoinfravalorización, que impide a muchas mujeres reconocer y reclamar el lugar que merecen en este campo.

¿Qué está creando esta brecha artificial?

En este paisaje laboral, las mujeres enfrentamos no solo la desigualdad estructural, sino también la internalización de la duda. El síndrome del impostor se manifiesta, llevándonos a cuestionar nuestra valía y capacidad, a pesar de nuestros innegables logros. La poca valorización que tenemos de nosotras mismas se convierte en una barrera invisible que limita nuestra participación plena, impidiéndonos dar el salto hacia roles más prominentes en el desarrollo de la inteligencia artificial.

Según un estudio del Foro Económico Mundial y LinkedIn, las mujeres ocupamos solo un 22% de los roles en inteligencia artificial, descendiendo aún más, un 12%, en campos específicos como el aprendizaje automático. Estos números revelan una realidad desafiante que se manifiesta en la brecha laboral y de liderazgo, con consecuencias más marcadas en sectores como el financiero, donde las mujeres dirigen solo el 25% de los puestos de alta dirección.

Esto es especialmente importante cuando hablamos de mujeres que lideran empresas, ya que aquí la brecha artificial podría ser doble, afectando aspectos de género y también del desarrollo empresarial.

Brecha artificial Koopla

¿Qué podemos hacer para evitar esta brecha?

Ante este desafío, la solución se encuentra en la audacia de nuestras acciones. Debemos elevar la presencia femenina en el desarrollo de la IA, abrazando la diversidad y liderazgo a través de medidas inclusivas. El reentrenamiento y la actualización de habilidades se presentan como un faro necesario para preparar a las mujeres frente a la ola de automatización.

Fomentar la igualdad en roles directivos y ejecutivos es un paso vital, así como la implementación de políticas de Inteligencia Artificial responsables, donde la equidad se convierta en un principio rector. En este viaje conjunto, podemos convertir la llegada de la IA en una oportunidad para cerrar brechas, construyendo un entorno laboral inclusivo que honre los valores fundamentales de todos los seres humanos.

Propuestas para una Inteligencia Artificial inclusiva y equitativa:

Estas propuestas son más que simples medidas correctivas; representan un llamado a la acción para forjar un futuro colectivo. Buscamos trascender las barreras de género para empoderar a todos, independientemente de su identidad de género, para contribuir plenamente a la inminente revolución tecnológica.

En Koopla, estamos decididos a tejer una narrativa en la que la revolución tecnológica no es solo para algunos, sino para todos. Este llamado a la acción es nuestro compromiso con un futuro donde todos puedan no solo ser testigos, sino protagonistas de la próxima era de innovación y progreso.

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