En el mundo del marketing y las ventas, no siempre decidimos de forma racional. Nuestro cerebro está diseñado para tomar decisiones rápidas mediante atajos mentales llamados sesgos cognitivos. Los sesgos en marketing son tendencias psicológicas que inclinan la balanza hacia una opción u otra de forma inconsciente. Entenderlos no es solo útil, es fundamental para cualquier estrategia de contenidos y posicionamiento de marca.
¿Qué es el efecto halo y cómo nos engaña?
Tu cerebro te está engañando ahora mismo. El efecto halo es el atajo mental que nos hace creer que si algo es visualmente atractivo, también es de buena calidad. Es el responsable, por ejemplo, de que entres en una pastelería y elijas el pastel más brillante de la vitrina. Aunque no lo hayas probado, tu mente ya ha decidido que es el más sabroso y que merece la pena pagar más por él solo por su estética. Tu percepción inicial sobre un solo atributo condiciona el resto de tus juicios futuros.
Origen e historia de este sesgo cognitivo
Este fenómeno lo identificó el psicólogo Edward Thorndike hace más de un siglo. Al estudiar a oficiales en la guerra, notó que si un soldado tenía buena presencia, sus superiores le atribuían automáticamente rasgos de liderazgo e inteligencia. Un solo rasgo positivo creaba un «halo» de perfección sobre todas sus demás capacidades. Científicamente, los sesgos en marketing funcionan porque el cerebro busca ahorrar energía. En lugar de analizar cada dato de una marca, utiliza un impacto visual para tomar una decisión rápida y segura.

Ejemplos del efecto halo en el marketing actual
En el mercado moderno, los ejemplos son constantes y determinan gran parte del éxito de las marcas líderes:
El efecto halo en tu perfil de LinkedIn
En el entorno profesional, este sesgo actúa como el juez invisible de tu autoridad. Si tu perfil proyecta una imagen impecable y coherente, el mercado asume por defecto que tu trabajo también es de alto nivel. Una sola característica visual positiva tiene la capacidad de teñir toda la percepción de tu marca personal.
Por el contrario, un descuido estético o un perfil visualmente pobre genera una sombra que castiga tu credibilidad, por muy experto que seas en tu sector. La estética no debe entenderse como simple decoración; es el vehículo que transporta tu autoridad hacia el cliente ideal.
Aquí tienes unos tips para tenerlo siempre cuidado.
¿Tu perfil hoy te abre puertas o te las está cerrando sin que te des cuenta?




